Tenerife en 3 días: la ruta día a día

Índice de contenidos

Tres días dan para Tenerife si aceptas una cosa: no lo vas a ver todo, vas a ver las tres caras que de verdad hacen la isla. La alta montaña, el bosque de laurisilva del noreste y los acantilados del oeste. Lo demás es propina.

La isla tiene 2.034 kilómetros cuadrados, pero las distancias son cortas: de Santa Cruz a Los Cristianos hay 75 kilómetros y algo menos de una hora por la TF-1. Lo que come tiempo no son los kilómetros, son las carreteras de montaña. Por eso el plan es una zona por día y no dos.

Esta ruta funciona en los dos sentidos. Si duermes en el sur, dale la vuelta y empieza por el día 3: te ahorras dos travesías de la isla. Para pasar del itinerario a algo reservable, tienes las excursiones en Tenerife.

Día 1: Teide y La Orotava

El primer día es para subir, y para subir temprano. A partir de media mañana los aparcamientos de los miradores se llenan y el teleférico se pone en una hora larga de espera.

Al parque suben varias carreteras. Desde el norte, la TF-21 por La Orotava es la directa; la TF-24 por La Esperanza es la bonita, porque va por la cumbre entre pinar y se asoma a las dos vertientes. Cuenta una hora larga desde la costa y entre diez y quince grados menos arriba.

Dentro del parque, los Roques de García, la vista al Pico Viejo y la llanura de Ucañca son lo imprescindible; la vuelta a los Roques te lleva hora y media. El teleférico te deja en La Rambleta, a 3.555 metros. Lo importante, que es donde se lía casi todo el mundo: hasta ahí se sube sin permiso, pero los últimos 160 metros de desnivel hasta el cráter necesitan una autorización gratuita que se agota con meses de antelación. Está todo explicado en la guía de cómo visitar el Teide.

En invierno puede haber nieve y cerrar el parque. Mira el estado de los accesos por la mañana antes de salir.

Por la tarde se baja al valle. La Orotava tiene el casco histórico mejor conservado de la isla: casonas con balcones de tea, calles empedradas y el patio de la Casa de los Balcones. Si vas en mayo o junio te encuentras las alfombras del Corpus, que se hacen en parte con arena vulcánica traída del Teide.

Día 2: Anaga y La Laguna

El noreste es justo lo contrario del día anterior. El macizo de Anaga es Reserva de la Biosfera desde 2015, y ahí está la laurisilva: un bosque de niebla que parece de otra latitud y que en el fondo es un resto de la vegetación que cubría el Mediterráneo hace millones de años.

Conviene ir con la expectativa correcta: la niebla forma parte del sitio, no es el mal tiempo, es la razón de que ese bosque exista. Si arriba no ves nada, es lo normal y sigue impresionando igual.

Empieza en el centro de visitantes de Cruz del Carmen, que es donde eliges ruta según cómo venga el día; los circuitos fáciles de allí no llegan a la hora. Si quieres más, baja de Taganana a Benijo, donde el bosque se acaba y empieza el acantilado con arena negra. El sendero más codiciado es El Pijaral, el bosque encantado, con cupo diario y reserva previa. Las carreteras de Anaga son estrechas: para veinte kilómetros cuenta una hora larga.

Y para cerrar, San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad desde 1999. Se trazó en 1496 sin murallas y con un plano en damero, y ese trazado sirvió después de modelo a muchas ciudades coloniales de América. Hoy es la ciudad universitaria de la isla: zona peatonal, terrazas, vinos de Tacoronte y bastante más vida que en los núcleos turísticos.

Día 3: Los Gigantes y la costa oeste

El tercer día es del oeste, que es la esquina más seca y más aparatosa de la isla. Los acantilados de Los Gigantes caen a plomo hasta 600 metros. Desde el mirador de Archipenque los ves de frente, pero la escala real solo la coges desde un barco, cuando el tuyo se ve pequeño debajo.

Por eso este día pide una salida al mar: la franja que hay delante es la misma en la que viven todo el año calderones y delfines mulares, y lo tienes explicado en dónde ver delfines en Tenerife. Para bañarte están la playa del pueblo y el Charco Isla Cangrejo, un charco natural que solo funciona con mar en calma.

Más al norte empieza el macizo de Teno con Masca, un casero sobre un lomo entre dos barrancos. La carretera de acceso es estrecha y cansa, no la hagas de noche. La bajada del barranco hasta el mar es un día entero con reserva previa, no un plan de tarde.

Si prefieres seguir la costa norte, cambia Masca por Garachico, donde la colada de 1706 se tragó el puerto y dejó los charcos de El Caletón, y por Icod de los Vinos y su drago milenario. Los dos quedan de camino y entre ambos ocupan media jornada. El mapa completo de charcos está en piscinas naturales de Tenerife.

Logística: lo que conviene dejar resuelto

  • Dónde dormir. En el sur tienes el tiempo más fiable y el día 3 a mano; en el norte estás cerca de los días 1 y 2. Puerto de la Cruz es el mejor punto medio si no necesitas hotel de playa.
  • Coche. Para esta ruta hace falta. Las guaguas de TITSA cubren la costa, pero ni el parque ni Anaga en un tiempo razonable. La alternativa son excursiones con recogida en el hotel.
  • Gasolina. Ni en el parque nacional ni en Anaga hay gasolineras. Llena abajo.
  • Ropa. 26 grados en la costa y 8 en La Rambleta el mismo día es lo habitual. Una chaqueta se queda en el coche, también en agosto.
  • Orden. Cambia los días según el parte. El día despejado es del Teide y el nublado es de Anaga, que con niebla gana.

Y si tienes un día más

Con un cuarto día añades el sur, con salida en barco y playas, o La Gomera: el ferry desde Los Cristianos tarda cincuenta minutos y el parque nacional de Garajonay es otra laurisilva, bastante más grande que la de Anaga. Las dos opciones están en qué hacer en Tenerife en 4 días y en qué hacer en La Gomera.

Todo el catálogo ordenado por zona está en tours al Teide y en excursiones en Tenerife sur.

Preguntas frecuentes

Para los tres paisajes que hacen la isla, sí: alta montaña, laurisilva y acantilado. Verlo todo no vas a poder, pero tampoco tienes que correr si dejas una zona por día.

Según el parte y según dónde duermas. El día despejado es para el Teide y el nublado para Anaga. Si te alojas en el sur, empieza por Los Gigantes y te ahorras una travesía de la isla.

En la práctica sí. Las guaguas cubren la costa, pero ni el parque nacional ni Anaga en un tiempo razonable. Sin coche, sustituye los días por excursiones con recogida en el hotel.

El teleférico sí, o te comes la cola. Y el permiso del cráter también, con meses de antelación. Entrar al parque en coche es libre y gratuito.

Puerto de la Cruz es el mejor punto medio, porque el Teide y Anaga quedan cerca. En el sur tienes mejor tiempo, pero cada día te toca subir al norte.

Ir igual. La niebla es la razón de que exista ese bosque, y con ella es cuando mejor se ve. Las panorámicas despejadas en esa zona son raras de todos modos.

El casero sí, como parada de una hora. La bajada del barranco no: eso es un día entero con reserva previa, y la carretera de acceso se lleva mejor con luz.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp
Reddit