Lanzarote es la isla donde el suelo es más joven. Entre 1730 y 1736 la tierra se abrió a lo largo de una línea que cruza el centro de la isla y estuvo seis años erupcionando, hasta sepultar cerca de una cuarta parte de la superficie y llevarse por delante las mejores tierras de cultivo. La última erupción fue en 1824. Todo lo que hace que merezca el viaje, los campos negros, las viñas en hoyos, las cuevas por las que se camina, sale de ahí.
Esta guía es lo que le contaríamos a alguien que aterriza en Arrecife con tres o cuatro días por delante. Para pasar del plan a lo reservable, están las excursiones en Lanzarote.
Timanfaya: cómo se visita de verdad
El Parque Nacional de Timanfaya ocupa el corazón de la colada del XVIII, y lo primero que conviene saber es que no se recorre por libre. La protección llega hasta ahí: no se puede caminar por dentro. Se aparca en el Islote de Hilario y el interior se ve desde una guagua, en la Ruta de los Volcanes, un circuito de catorce kilómetros entre cráteres con explicación a bordo. Dura unos cuarenta minutos y para casi todo el mundo es la única forma de entrar.
En el mirador hacen las demostraciones geotérmicas, y no son un truco de feria: a pocos metros de profundidad la roca sigue a unos 600 grados. Echan aulaga en un hoyo y prende sola; vierten agua en un sondeo y sale un chorro de vapor. Al lado, el restaurante El Diablo asa sobre una parrilla alimentada por ese mismo calor, sin combustible de ningún tipo.
Ve temprano. El aparcamiento se llena a media mañana y la cola de la guagua es el cuello de botella de toda la visita. Las alternativas son ir a la hora de apertura o contratar una excursión a Timanfaya que ya se ocupe de los tiempos.

Lanzarote en un día: Timanfaya, Jameos del Agua y La Geria en bus
Una excursión en bus por Lanzarote que reúne en un solo día los grandes iconos de la isla, con guía oficial en español. El recorrido va desde los paisajes volcánicos del Parque Nacional de Timanfaya hasta la Cueva de los Verdes y los Jameos...
La Cueva de los Verdes
La Cueva de los Verdes y los Jameos del Agua son el mismo tubo volcánico, uno de más de seis kilómetros que dejó el volcán de la Corona miles de años antes de las erupciones del XVIII. La lava se vació por dentro de una costra que ya se había endurecido, y el canal quedó hueco.
La Cueva de los Verdes es la mitad en bruto. Se visita en un recorrido guiado de unos cincuenta minutos por las galerías, con una iluminación que saca los colores de la roca. Y tiene una historia que no es decorado: durante siglos la gente de la isla se escondió aquí de los ataques berberiscos, y en la visita se entiende por qué el tubo era tan difícil de asaltar. Hay un momento cerca del final que todo el mundo recuerda y que no conviene contarle a nadie antes de ir.
El nombre no viene del color. Los Verdes eran una familia que tuvo esas tierras, así que ni musgo ni reflejos: es un apellido.

Los Jameos del Agua
Un jameo es el tramo donde el techo del tubo se derrumbó, así que lo que hay es un cráter abierto con la cueva saliendo por los dos lados. César Manrique lo convirtió en jardín, piscina y auditorio, aprovechando la acústica que da la propia roca. Fue su primer gran proyecto en la isla y sigue siendo el más visitado.
En el lago salado del fondo vive la razón por la que el sitio está protegido: el Munidopsis polymorpha, un cangrejo albino y ciego de en torno a un centímetro que no existe en ningún otro lugar del planeta. Llegó cuando el mar entró en el tubo y se adaptó a la oscuridad. No se tiran monedas al agua: el metal los envenena.
Se puede ver de día o de noche, y son dos visitas distintas. De día se ve el jardín y el lago; algunas noches hay música en el auditorio, que está metido dentro del tubo.
Lanzarote: Jameos del Agua, Timanfaya y vistas a La Graciosa
Tour en bus por Lanzarote con vistas a La Graciosa Explora Lanzarote en un tour en bus con vistas a La Graciosa Disfruta de un tour en bus por Lanzarote que te llevará a explorar algunos de los paisajes más impresionantes de la isla,...
César Manrique, y por qué la isla se ve así
No se pasan tres días aquí sin tropezarse con su nombre, y merece la pena entender qué hizo en realidad. Manrique volvió a Lanzarote desde Nueva York en 1966, justo cuando el resto de Canarias se estaba construyendo entera, y convenció a las autoridades de la isla para poner una línea: nada de edificios de más de dos plantas fuera de Arrecife, paredes blancas, ni una valla publicitaria en la carretera, ni resorts en altura. Que Lanzarote no se parezca a las otras costas es una decisión política, no una casualidad.
La Fundación César Manrique ocupa la casa que se construyó en el Taro de Tahíche. La planta baja son cinco burbujas volcánicas que dejó la colada de 1730, unidas por túneles y convertidas en salas, con higueras creciendo por las aberturas. Es el mejor ejemplo de lo que defendía y se ve en hora y media.
El Mirador del Río y el Jardín de Cactus
El resto de su obra está repartido por la isla y casi todo hace de mirador.
El Mirador del Río, en el extremo norte, está excavado en el risco a 475 metros sobre el estrecho, y desde dentro se ve La Graciosa entera abajo. Por fuera casi no se ve nada: esa era la idea. Se llama así por El Río, el brazo de mar que separa las dos islas.
El Jardín de Cactus, en Guatiza, está montado en una antigua cantera de picón, con unos 4.500 ejemplares en terrazas y un molino restaurado arriba. Fue lo último que hizo, y está rodeado de cultivos de tunera, que es de donde salía la cochinilla que Lanzarote exportaba para tinte.
Las playas, y para qué sirve cada una
- Papagayo, en el extremo sur, dentro del monumento natural de Los Ajaches: una sucesión de calas resguardadas con arena clara y el agua quieta. Se llega por pista de tierra con una tasa por coche y no hay apenas servicios, así que lleva agua y algo de sombra. Es el mejor baño tranquilo de la isla.
- Famara, al noroeste, son seis kilómetros de arena abierta bajo una pared de risco, y es justo lo contrario. El viento y la rompiente la convierten en uno de los mejores sitios de Europa para surf y kitesurf, y en mal sitio para bañarse: las corrientes aquí son serias y en casi todo el arenal no hay socorrista. Se va por el paseo, por el atardecer y por la vista a La Graciosa.
- Playa Blanca y Puerto del Carmen tienen las playas urbanas con servicios, paseo y todo a mano. Útiles más que espectaculares.
- El Golfo no es playa de baño, pero el charco verde que tiene al lado, metido en un cráter medio comido por el mar y con la arena negra por delante, es una de las imágenes por las que viene la gente. Diez minutos y lo has visto.
La Graciosa
La Graciosa es oficialmente la octava isla canaria desde 2018, y con eso pasó a ser la más pequeña habitada del archipiélago. El ferry cruza desde Órzola en unos veinticinco minutos y sale varias veces al día.
Lo que hay es un pueblo, Caleta de Sebo, y ni un metro de asfalto: las calles son de arena y se va a pie, en bici o en los taxis todoterreno que suben a las playas. La playa de las Conchas, en la costa norte, es la de las fotos y es también donde no hay que bañarse, porque las corrientes son fuertes. Playa Francesa y La Cocina, en el lado abrigado, son las del baño.
Lleva comida y agua: el pueblo tiene cuatro sitios y se llenan. Y mira los horarios de vuelta antes de salir del puerto, porque el último ferry es más temprano de lo que la gente supone.
Teguise y el mercadillo del domingo
Teguise fue la capital de Lanzarote hasta 1852 y todavía lo parece: una retícula de calles blancas alrededor de una plaza, un par de palacios y el castillo de Santa Bárbara en el volcán que hay sobre el pueblo. Los domingos monta el mercadillo de la isla, de nueve a dos más o menos, y sube media Lanzarote. O llegas pronto o asumes el aparcamiento.
Si lo que quieres es el pueblo sin la multitud, cualquier otro día de la semana está prácticamente vacío. Los planes de la zona están en excursiones en Teguise.
Lanzarote: Fundación César Manrique y mercadillo de Teguise con recogida
Entradas a la Fundación César Manrique y mercadillo de Teguise Descubre la cultura y el arte de Lanzarote con entradas a la Fundación César Manrique y una visita al mercadillo de Teguise Disfruta de una increíble excursión que incluye entradas a la Fundación César...
La Geria: viñas en hoyos
La Geria, en la carretera entre Uga y Masdache, es el cultivo más raro de Europa y merece parar a entenderlo y no solo a fotografiarlo. Después de las erupciones, los campos quedaron enterrados bajo una capa de ceniza volcánica. En vez de retirarla, los isleños excavaron hoyos cónicos hasta el suelo viejo, plantaron una sola cepa en cada uno y levantaron un muro semicircular de piedra seca, el zoco, del lado del viento.
El sistema funciona por dos razones: el picón atrapa la humedad de la noche y se la va soltando a la raíz, y el zoco para el alisio. Una cepa por hoyo, miles de hoyos por todo el valle. La uva es sobre todo malvasía volcánica, y varias bodegas de la carretera abren para catas y visitas.
La otra cosa que hay que probar es el resto de la cocina: papas arrugadas con mojo, pescado fresco y quesos de la isla.
Cómo moverse y cuántos días
- Coche. En la práctica, imprescindible. La isla mide unos sesenta kilómetros de norte a sur y la guagua cubre los pueblos, no Timanfaya, ni La Geria, ni la pista de Papagayo.
- Dónde dormir. Puerto del Carmen y Playa Blanca al sur por playa y servicios, Costa Teguise al este para tener más cerca el norte, Arrecife si prefieres el pueblo de trabajo antes que el turístico.
- Dos días. Uno de Timanfaya y La Geria, y otro por el norte, con la Cueva de los Verdes, los Jameos del Agua y el Mirador del Río.
- Cuatro días. Añade La Graciosa y una tarde en Papagayo, y encaja el mercadillo si te cuadran las fechas.
- Una semana. Suma Famara, el Jardín de Cactus, una bodega con almuerzo y un día sin plan.
El tiempo no obliga a elegir fecha: en la costa se mueve entre 19 y 27 grados todo el año. Lo que cambia es el viento, que es constante y aprieta de junio a septiembre. Hace el calor llevadero y deja la costa norte movida.
Un último apunte práctico: el patronato de turismo publica un mapa gratuito en turismolanzarote.com, más útil sin conexión de lo que parece cuando se cae la cobertura en medio de los campos de lava.
Todas las excursiones en Lanzarote
Si prefieres verlo junto y filtrar por zona o por tipo de plan, está en excursiones en Lanzarote, con páginas propias de Timanfaya, Teguise, Haría y el norte y Yaiza.


