Qué ver en Gran Canaria: playas, cumbre y pueblos

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A Gran Canaria la llaman continente en miniatura y por una vez el tópico se sostiene. En 1.560 kilómetros cuadrados caben dunas, laurisilva, acantilados, una cumbre de 1.949 metros y una ciudad de casi 400.000 habitantes con playa dentro. Entre dos paisajes que no se parecen en nada rara vez hay más de media hora de coche. Casi la mitad de la isla es Reserva de la Biosfera desde 2005.

Lo primero es lo que condiciona todo el viaje: aquí el norte y el sur son dos islas distintas.

El norte y el sur son dos islas

El alisio entra del nordeste y descarga contra el macizo. Por eso el norte es verde, húmedo y a menudo está tapado, mientras que al sur llega el aire ya seco y con sol. Puede estar gris en Las Palmas y hacer 26 grados sin una nube en Maspalomas, con 50 kilómetros de por medio.

En la práctica: en el sur duermes con más garantías de playa, en el norte comes mejor y ves más isla. Y si un día amanece cerrado en el sur, la GC-1 te planta en la otra zona climática en tres cuartos de hora. El aeropuerto queda justo en medio, a unos veinte minutos de Las Palmas y poco más de los núcleos del sur.

Las playas, y para qué sirve cada una

  • Las Canteras, en Las Palmas: casi tres kilómetros de playa dentro de la ciudad. Delante tiene La Barra, un arrecife volcánico que rompe el oleaje y convierte buena parte de la playa en una laguna tranquila. Por eso se puede hacer esnórquel con marea baja y comer tres calles más allá.
  • Maspalomas y su campo de dunas, unas 400 hectáreas de reserva natural especial. No es arena traída del Sahara: viene del mar, y el viento y las corrientes llevan siglos amontonándola ahí. El sendero marcado del faro de Maspalomas, de 1889 y 56 metros, hasta La Charca lleva una hora y la luz buena es la de primera hora. Los planes de la zona están en Maspalomas y Playa del Inglés.
  • Amadores y Puerto Rico, en el suroeste: calas resguardadas con el agua quieta, hechas para días de baño cómodo con niños.
  • Güigüí, en el oeste, el contrario exacto. Se llega andando por un sendero de montaña de varias horas o en barco, no hay absolutamente nada y precisamente por eso va la gente.

Si prefieres roca a arena, en Agaete están las piscinas naturales de Las Salinas, pegadas al pueblo, con el agua en calma y el Teide enfrente los días claros.

La cumbre, donde casi nadie sube

El mayor error en Gran Canaria es quedarse abajo. Una hora hacia el interior y la isla de vacaciones se convierte en otra cosa.

El Roque Nublo, a 1.813 metros, es la chimenea volcánica que quedó en pie cuando se erosionó todo lo demás. La subida es corta, kilómetro y medio desde el aparcamiento, y arriba estás en el techo de la isla con el Teide en el horizonte. Ve temprano: a partir del mediodía el aparcamiento se llena y la cima suele estar metida en el mar de nubes.

El techo de la isla, sin embargo, no es el Roque Nublo sino el Pico de las Nieves, a 1.949 metros. La cúspide exacta es zona militar y no se pisa, pero el mirador de al lado se abre sobre la caldera de Tejeda entera, con el Roque Nublo y el Roque Bentayga en primer plano y el Teide en el horizonte los días limpios. Se llega en coche hasta arriba, así que es de los pocos sitios donde la vista no cuesta caminata.

Alrededor están los pueblos que hacen la isla. Tejeda figura entre los pueblos más bonitos de España y vive del almendro: en febrero la floración blanquea el valle entero. Artenara es el pueblo más alto y está en parte excavado en la roca. En el barranco de Guayadeque todavía hay gente viviendo en cuevas, y también se come en una.

Cerca de allí, en la carretera de Agüimes, está el barranco de las Vacas, un tramo corto de toba volcánica que el agua ha erosionado en paredes onduladas y que se ha ganado el apodo de pequeño Antelope Canyon. Conviene saber dos cosas antes de desviarse: se ve en un cuarto de hora y no hay servicios ni aparcamiento propio, solo el arcén. Ve temprano o a última hora, porque cabe poca gente a la vez.

Y ahí arriba está lo que puso a Gran Canaria en la lista del Patrimonio Mundial en 2019: Risco Caído y las Montañas Sagradas, el paisaje cultural de los antiguos canarios, con santuarios en cueva y graneros excavados en el risco.

La otra pieza prehispánica grande está en la costa norte: el Cenobio de Valerón, en Santa María de Guía, casi trescientas cavidades excavadas en la toba bajo un arco natural. Durante siglos se contó que era un convento de doncellas, y de ahí el nombre, pero era un granero comunal: la despensa de todo un poblado, colgada de la pared para que no la alcanzara ni la humedad ni nadie sin permiso.

Los pueblos del norte

Teror tiene la basílica de la patrona de la isla y un mercado dominical donde se compra chorizo, morcilla dulce y pan. Es el plan de domingo por excelencia y conviene ir por la mañana.

Arucas tiene una iglesia neogótica levantada en piedra azul del propio municipio, que parece muy grande para el tamaño del pueblo, y una fábrica de ron funcionando desde 1884.

Y el valle de Agaete guarda una rareza: aquí se cultiva café, el único de Europa que se produce de forma comercial, en fincas que también dan mango y aguacate.

Abajo, en la costa, está el Puerto de las Nieves, que es de donde sale el ferry a Tenerife y donde se come el mejor pescado del norte, en una hilera de casas blancas frente al muelle. Enfrente estaba el Dedo de Dios, el roque con forma de mano que la tormenta tropical Delta partió en 2005; lo que queda sigue siendo la postal del pueblo.

Qué hacer en Gran Canaria: las actividades que aquí funcionan mejor que en otras islas

Barranquismo en la laurisilva. Se desciende en rápel junto a cascadas y se baja por toboganes labrados en la roca, dentro de un bosque que es un resto de la vegetación que cubría el Mediterráneo hace millones de años. No hace falta experiencia: el material y la seguridad los pone el guía. Está en barranquismo en Gran Canaria.

Escalada. La pared delante y el Atlántico detrás. Hay vías para todos los niveles y siempre con guía al otro extremo de la cuerda: escalada en roca en Gran Canaria. Las dos disciplinas están juntas en barranquismo y escalada.

Bicicleta. El argumento es el desnivel: en una jornada pasas de la costa al pinar. En un tour privado en bicicleta la ruta se ajusta a tu nivel, y cómo funciona el ciclismo en las islas está en Canarias en bici. Más opciones en MTB y bicicleta.

Buceo. La reserva marina de El Cabrón, junto a Arinaga en la costa este, es de los mejores puntos del archipiélago: arcos, cuevas y una visibilidad que a menudo pasa de los veinte metros.

Cetáceos. Los barcos salen de Puerto Rico y de Mogán. El propio Puerto de Mogán, con sus canales y sus puentecitos, no se ganó por casualidad el apodo de pequeña Venecia.

Cuándo ir y cómo moverse

En la costa la temperatura se mueve entre 18 y 26 grados todo el año, así que no hay mala época. Lo que cambia es la nubosidad del norte: de junio a agosto se instala allí la panza de burro, esa capa baja que tapa el cielo sin llover. En la cumbre cuenta diez grados menos que abajo y lleva chaqueta, también en verano.

La GC-1 conecta Las Palmas con el sur y las guaguas de Global cubren bien la costa. Para la cumbre hace falta coche o excursión guiada: a Artenara o a Guayadeque no se llega en transporte público en un tiempo razonable, y las curvas son suficientes para que mucha gente prefiera que conduzca otro.

Cómo repartir los días

  • Tres días. Una jornada de cumbre con Roque Nublo y Tejeda, una de Las Palmas entre Las Canteras y el casco de Vegueta, y una de playa en el sur.
  • Cinco días. Añade el noroeste con Agaete y el valle del café, y una actividad de las que dejan recuerdo: barranquismo, buceo en El Cabrón o salida en barco desde Mogán.
  • Una semana. Suma Güigüí, el barranco de Guayadeque y un domingo en Teror. Y deja un día sin plan, que te va a hacer falta.

Todas las excursiones en Gran Canaria

Si prefieres verlo junto y filtrar por zona o por tipo de actividad, está en excursiones en Gran Canaria, con páginas propias de Las Palmas, Maspalomas, Mogán y actividades al aire libre.

Preguntas frecuentes

Sube a la cumbre. Roque Nublo por la mañana y comida en Tejeda te enseñan una isla que desde la costa no se intuye, y por la tarde estás de vuelta en la playa.

En el sur el tiempo es más fiable y los hoteles están a pie de playa; en el norte estás cerca de Las Palmas, de la buena mesa y de los pueblos. Entre ambos hay 50 kilómetros de autopista, así que la elección no cierra ninguna puerta.

Para la costa no, las guaguas de Global la cubren bien. Para la cumbre sí: a Artenara, a Tejeda o al barranco de Guayadeque no se llega en transporte público en un tiempo razonable.

Todo el año: en la costa siempre hay entre 18 y 26 grados. De junio a agosto el norte suele amanecer con la panza de burro, esa capa de nubes bajas que tapa sin llover, mientras el sur sigue despejado.

Sí. Desde el aparcamiento es kilómetro y medio por un camino ancho, alrededor de una hora ida y vuelta con paradas. Ve temprano y lleva chaqueta, porque arriba refresca bastante.

Las salidas parten de Puerto Rico y de Mogán, en la costa suroeste. El trayecto hasta la zona de avistamiento es corto y hay desde catamaranes grandes hasta veleros.

Un paisaje cultural de los antiguos canarios en el interior de la isla, con santuarios en cueva y graneros excavados en el risco. Es Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2019.

Bajar al sur. Es lo que hace la gente de aquí: la GC-1 te lleva de una zona climática a la otra en tres cuartos de hora, y es raro que esté cerrado en las dos vertientes a la vez.

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